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Drogas, un flagelo que no retrocede

El consumo de drogas se mantiene en aumento en la Argentina y, en el caso de la marihuana, se duplicó entre 2004 y 2011, según revela el último informe de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE). El organismo, que depende de la Organización de Naciones Unidas, también alertó sobre el consumo de estupefacientes entre estudiantes de enseñanza secundaria y remarcó que la legalización de la marihuana no respeta la norma internacional.

El informe, que tiene unas 150 páginas, este año contiene un capítulo temático sobre las mujeres y las drogas, las necesidades especiales de las que consumen estupefacientes y los daños que afectan a las víctimas de estas adicciones. A la vez, destaca la importancia de proteger los derechos humanos de las mujeres que consumen drogas o que han cometido delitos relacionados con las drogas, así como los derechos de sus familias. Por otra parte, los expertos del organismo de la ONU reiteraron el peligro que representa el uso recreativo de cannabis, aunque plantearon que no se debe castigar con pena de prisión la tenencia para consumo personal. Un dato a tener en cuenta, es el que advierte que la delincuencia organizada transnacional y el tráfico de drogas siguen siendo las principales preocupaciones en la zona de la triple frontera entre la Argentina, Brasil y Paraguay, y en este sentido, las últimas noticias provenientes de Itatí relacionadas con el narcotráfico y la gran cantidad de droga secuestrada en los últimos meses en el puente General Belgrano, confirman la gravedad del problema.   

El documento de la JIFE aborda la situación en toda la región y con respecto a lo que sucede en la Argentina entre los estudiantes de nivel medio, señala que en ese grupo se registró un aumento de la prevalencia anual del consumo de pasta base del 0,5% en 2001 al 1,5% en 2005, y posteriormente una disminución a aproximadamente el 1% en 2009, nivel que permaneció estable hasta 2011, último año del que se dispone de datos, indicó el relevamiento. No obstante, en uno de los apartados del trabajo se reconoce la tarea que se lleva adelante a nivel local para combatir el flagelo.

Con relación al consumo de marihuana, la JIFE alertó sobre los incumplimientos de pactos internacionales por parte de los estados que permitieron legalizar el uso de esa sustancia, y observó que “esas legislaciones son contrarias a los tratados internacionales”. "Los Estados no tienen obligación de adoptar respuestas punitivas en el caso de los delitos leves relacionados con las drogas. Los tratados prevén medidas sustitutivas de la condena o el castigo", recuerda el informe anual del organismo de la ONU. A modo de conclusión, el trabajo de los expertos señala que el éxito en la lucha contra las drogas dependerá, en gran medida, de la capacidad de los Estados de reconocer que la prioridad fundamental de los tratados internacionales relacionados con esta temática es promover la salud y los derechos humanos de las personas. Debe recordarse, por otra parte, que ya el año pasado este mismo organismo alertó sobre la aparición en el mercado de nuevas drogas psicoactivas que son especialmente preparadas  para eludir los controles y prohibiciones vigentes en los distintos países. Se trata de sustancias que salieron en los últimos años al mercado y que no están incluidas en los tratados internacionales de control de estupefacientes. Los especialistas de la JIFE explican que estas sustancias van acompañadas de la idea de que son inofensivas, justamente porque no figuran en esos listados, y de esa manera se convirtieron en una nueva amenaza para la salud de la población.

La lucha contra el narcotráfico es un verdadero desafío que requiere de una firme acción del Estado que implique la adopción, sin demoras, de medidas que permitan desmantelar las organizaciones criminales que operan en esta región. Los datos que arroja el informe de la JIFE sobre el consumo entre adolescentes hablan también de la imperiosa necesidad de fortalecer las tareas de prevención con la participación comprometida de las familias y las instituciones educativas.

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